lunes, 17 de noviembre de 2008

Who's Next


Es 1970. La era del hippismo ha decaído en una serie de movimientos anárquicos, sin sentido y el espectáculo que permitía a todos sentirse parte de algo grande, termina vendiéndose al mejor postor. Así es como, todo lo que antes, hasta 1969 (incluído Woodstock) había sido una utopía del amor y paz y la base de la experimentación del rock hasta los límites de la psicodelia, se había hundido en la podredumbre del capitalismo más bárbaro. Durante este nuevo año, que marca el inicio de una década muy convulsionada y también muy superflua en muchos aspectos, se realizó el festival de la Isla deWight, al sur de Gran Bretaña. Este festival fue el que marcó la diferencia entre lo que había sucedido hasta ese momento en la música y lo que comenzaría a suceder. El festival no fue libre como en Woodstock, fue cobrada cada entrada, calculado cada gasto, como un megaevento actual. Y el resultado fue que no tuvo ni un cuarto del carisma que tuvo Woodstock. Por eso, para muchos de los que nacimos en los países periféricos del mundo, ese recital no es de conocimiento público, es la anécdota del conocedor de música que quiere dejar boquiabiertos amigos menos experimentados.

Pero musicalmente hablando, ese recital fue grandioso. No sólo porque Hendrix, The Doors, Janis Joplin, The Moody Blues y un sin fin de tremendos artistas tocaron de manera fenomenal y que fue el último registro en vivo de varios que murieron a las pocas semanas (Hendrix, Joplin y Morrison), sino también porque fue el mejor recital en la historia realizado por The Who. Sí, el cuarteto inglés que sorprendió al mundo con sus óperas rock, realizó el mejor concierto de su carrera, repasando todos sus más grandes éxitos y ejecutados de una manera exquisita.

¿Por qué hablo de este recital si debo hablar del álbum Who's next? Porque es en este momento, luego de terminado el show, que los Who se vuelven a juntar en un estudio para dar forma a su mejor disco, un compendio de 9 temas inéditos, de una calidad, sonoridad y expresión musical única.

"Who's Next" es el cierre a un proyecto fallido de los Who que comenzaron a realizar en 1969, luego de los exitazos de Pinball Wizard y Tommy. Con el genio y la arrogancia de Townsend a la cabeza, decidieron realizar una ópera rock futurista, la primera que sería grabada en directo, con público, componiendo con ellos presentes y realizado en un formato parecido al de una película cinematográfica. Este proyecto llamado "Lifehouse" resultó ser imposible de llevar a cabo (al igual que "Let it Be" lo fue para los Beatles). Townsend llevó la realización del proyecto adelante en contra del resto del grupo y por sobre todo de su productor, Kit Lambert, quien finalmente terminó siendo despedido. El proyecto, que se iba a realizar en Nueva York, terminó siendo desechado, el grupo terminó enojado entre sí y Towndsend con una crisis de nervios.

Los ánimos estaban por los suelos en lo que a la composición y la creación se trataba; en el caso de Entwistle, el bajista, la creatividad se volcaba en un proyecto solista que pronto vería la luz; para Daltrey y Moon los problemas de Townsend pasaban a ser propios, pero no les afectaba, ya que ambos siempre se tomaron todo tan livianamente que Pete Townsend muchas veces habló de ellos como "payasos" y "que sólo buscaban parrandear". Así que el creador del grupo decidió esperar a ver que se le ocurría a futuro.
Vinieron entonces los recitales de Woodstock, Leeds y la Isla de Wight, todos sendos triunfos tanto en lo musical como en lo económico. La banda era sólida en vivo y su quiebre creativo no se dejaba develar ante el público, excepto por un par de chistes irónicos que se lanzaban Daltrey y Townsend en pleno concierto (cosa que hacen hasta el día de hoy). Así las cosas, durante 1970 el grupo se junta a trabajar en su nuevo disco. Townsend estuvo investigando durante todos esos meses la nueva tecnología de los sintetizadores, aparatos electrónicos que permitían, en el módico espacio de una habitación regular, generar repeticiones y armonías que eran imposibles de realizar en una presentación en vivo. Era algo parecido a tener una orquesta en una sola tecla. Townsend pensaba usar estos sintetizadores para su proyecto "Lifehouse", pero aunque el proyecto no prosperó, siguió investigando y creando lo que a la postre sería la introducción de "Baba O'Riley" la canción que inicia "Who's Next".

Cuando comenzaron el nuevo trabajo en estudio, Townsend seguía con la intención de realizar su ópera rock futurista, talvez no tan ambiciosa, pero quería usar todo lo que había compuesto para ello. El nuevo productor, Glyn Johns, escuchó las pistas grabadas por Pete, quien acostumbraba a grabar todos los instrumentos para tener una idea y luego dejar a Entwistle y Moon descargar toda su fuerza interpretativa para recrear la batería y el bajo. Glyn vio que el material era espectacular, pero que los temas no tenían una relación que permitiera generar una ópera rock; desde ese momento se dedicó a hacerle entender a Pete que era el momento de sacar un disco de rock, no una ópera. Claro que el disco podía tener algunos Leit Motivs que le permitieran sentir una unidad sonora. Y eso fue lo que Townsend consideró útil para realizar este proyecto. Tomó todos los temas y se puso a grabar con el grupo. La realización se convirtió en uno de sus trabajos más depurados, mejor mezclados y la cúspide en la interpretación para cada uno de ellos. Daltrey alcanzó en ese álbum su mejor registro vocal desde que se convirtió en el frontman de The Who.
El disco, lanzado en 1971, junta 8 temas de Townsend y uno de Entwistle.

1.- "Baba O'Riley" - 5:00

2.- "Bargain" - 5:33

3.- "Love Ain't for Keeping" - 2:12

4.- "My Wife" (Entwistle) - 3:41

5.- "The Song Is Over" - 6:16

6.- "Getting in Tune" - 4:50

7.- "Going Mobile" - 3:42

8.- "Behind Blue Eyes" - 3:42

9.- "Won't Get Fooled Again" - 8:32

Este tremendo disco comienza con las armonías únicas e irrepetibles de "Baba O'Riley", seguida por la fuerza de "Bargain" donde Daltrey se jacta de sus gritos sin fin. "Love ain't for Keeping" es una balada rock con algunas tendencias country en su mezcla, con la incursión de guitarras acústicas; "My Wife" es el único tema de Entwistle, una canción pedida a último momento por Townsend, quien creía que el metraje de la grabación era demasiado corto. El bajista, quien tenía su proyecto propio bastante avanzado, tomó uno de esos temas y se lo regaló a la banda. Es una canción con una energía tremenda, donde su voz no pierde presencia frente al vozarrón de Daltrey. "The song is over" es una canción triste, su melodía es un punto de inflexión en el disco. "Getting in Tune" es el renacer del rock en este disco, una canción que comienza lentamente a tomar cuerpo y que permite el paso a una de las canciones con más ritmo del disco: "Going Mobile".

Luego de estos 7 temas excelentes, Townsend entrega dos de las mayores joyas del grupo. Una es "Behind Blue Eyes" una canción triste, una declaración de principios en que el ser malo, el tener malos sentimientos, el buscar la venganza, es algo que no todos tienen que entender, pero que se puede llevar dentro sin que nadie lo sepa, viviéndolo solo. Luego aparece una tromba de fuerza rockera, con el mejor grito de Daltrey en una canción de The Who: "Won't get fooled again" un himno para quienes saben que pase lo que pase, existan las guerras que tengan que haber, cambien los políticos, las creencias o lo que sea, todo siempre va a serguir igual. Esa es la clase de balde de agua fría que la "Generación de las Flores" recibió y que les hizo darse cuenta que nada había cambiado y que sólo habían sido una moda.

The Who completa con este corte su mejor álbum, su mejor realización musical, su mayor logro. Es el compendio de lo que cuatro músicos excepcionales y la mente genial y egoísta de un altanero Pete Townsend pudieron entregar al mundo hace casi 40 años, para reformular el sonido del hard rock y dar una nueva vuelta de tuerca al rock de los '70s y al rock actual.


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